lunes, 16 de noviembre de 2009

LEYENDA LAKOTA

Un viejo indio de la tribu Lakota (del Sudoeste americano) subió el topo de una montaña para tener una visión. El Gran Espíritu mágico, Iktohmi, apareció n la forma de una araña y se comunicó con el anciano en lenguaje sagrado, Iktohmi la araña tomó de las manos del indio un aro de liana y comenzó a tejer una tela con las ofrendas por él recibidas – plumas, crines de caballo y semillas. Mientras tejía, el espíritu habló sobre los ciclos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y sobre las fuerzas buenas y malas que actúan sobre nosotros en cada una de estas fases. Decía él:

“Si tu escuchas las fuerzas buenas, ellas te guiarán en la dirección correcta y traerán la armonía de la naturaleza. De lo contrario o llevarán a la dirección errada causándote dolor e infortunio.”

Cuando terminó el espíritu mágico devolvió al anciano el aro de liana con una tela en el centro y dijo:

“En el centro está la tela que representa el ciclo de la vida. Utilízala para ayudar a tu pueblo a alcanzar sus objetivos, haciendo buen uso de sus ideas sus sueños y sus visiones. Si tu crees en el Gran Espíritu, la tela filtrará tus sueños y tus visiones, ellos vienes de un lugar llamado Espíritu del Mundo, que ocupa el aire de la noche, con los sueños buenos y malos. La tela, cuando está colgada, se mueve libremente y consigue atrapar los sueños cuando aun están en el aire.



Los sueños buenos saben el camino, y se deslizan suavemente por las plumas hasta alcanzar a quién está durmiendo. En cambio los sueños malos quedan presos en el círculo central hasta que nace el sol, momento en el que mueren con la primera luz del día.